Quién lo creó

Escribo en público desde 2010.

Marcos Xalabarder creó la Escritura en Vivo, fundó ASEV y lleva quince años convirtiendo un acto privado en uno compartido.

En 2005 anoté en un cuaderno esta idea: dar un concierto de escritura, como si fuera un pianista. El teclado era para mí un instrumento musical, siempre dispuesto a entregarme su sonido y su ritmo. Quise compartirlo.

Cómo empezó

En 2010 creé Improtext, una performance de improvisación literaria donde construía textos a partir de las palabras que me daba el público. Acompañado por músicos como Ángel Salim o Rubén H, actuamos en bares pequeños conectando el ordenador al proyector de la sala. Así nació la escritura en vivo.

Lo que vino después

Unos años más tarde abrió en Barcelona el Club Cronopios, un mítico espacio cultural en pleno Raval donde se juntaba la bohemia artística de la ciudad. En aquel ambiente de creatividad sin horarios nacieron las primeras sesiones de escritura en vivo, que llamamos Jam de Escritura en honor a un evento argentino del mismo nombre.

En nuestras sesiones apostamos por la creación colectiva y la participación, logrando que cada noche se reunieran músicos, poetas, escritores y lectores para compartir la palabra e inspirarse mutuamente.

Allí nacieron todas nuestras técnicas: el teclado móvil, la escritura a cuatro y más manos, los juegos literarios mezclados con audiovisuales y tecnología, las cadenas de escritura en vivo y tantas cosas más.

La fundación de Escritura en Vivo

Fundé la asociación sin ánimo de lucro Escritura en Vivo para compartir esta experiencia con todo el mundo. Desde 2017 ha investigado, experimentado, desarrollado y divulgado la disciplina de la escritura performativa por toda España y, a partir de ahora, por todo el mundo.

Después llegaron los Slams de Escritura, eventos de competición literaria cada vez menos competitivos y más creativos, donde uníamos la escritura a toda clase de disciplinas artísticas como la pintura, el cine, el teatro o la danza.

Lo que me han enseñado seiscientas noches

Más de 600 eventos de todo tipo, desde pequeños hasta masivos, me han enseñado que la creatividad colectiva llega tan lejos como la dejes llegar. Mi propósito es hacer accesible la escritura a todas las personas, sin importar su «calidad literaria». Lo que importa es compartir y expresarse en un ambiente mágico, guiado por la música y la atmósfera de los audiovisuales.

Mis próximos pasos

Próximamente lanzaré Escribir mola: un manual de improvisación literaria, donde recojo estos más de quince años de experiencias y conocimientos para que cualquiera, en cualquier parte del mundo, pueda ponerlos en práctica.

Y este octubre estrenaremos en Noruega nuestra primera versión internacional del Slam de Escritura: The Live Writing Show, con la inestimable coproducción del Unge Viken Teater y la codirección del dramaturgo Øystein Brager.

Marcos Xalabarder escribiendo en vivo, Club Cronopios, Barcelona

Foto: Mar Perla

Todo lo que usamos hoy se inventó en una sala como esta.