Formatos

Cinco maneras de llevar la escritura a escena.

Cada formato es una aproximación diferente a la misma disciplina: exhibición, juego, competición, performance o arte. Nos adaptamos a todos los temas y públicos, en cualquier idioma.

Foto: Mar Perla

Público y escritores durante una sesión de escritura en vivo

Sesión de Escritura en Vivo

Desde 2014

Un encuentro. Un dispositivo que instalamos para invitar a todo el que llega a sumarse compartiendo el teclado, con música en directo y proyección.

Foto: Mar Perla

Concierto de Escritura en Cervera: un escritor al teclado, un narrador y un guitarrista, con el texto proyectado

Concierto de Escritura

Desde 2014

La versión de exhibición. Escritoras y escritores invitados construyen historias con lo que les da el público, con banda en directo y despliegue visual completo.

Foto: Ramon Raluy

Bailarina y escritora durante un Slam de Escritura

Slam de Escritura

Creado en 2014

Una competición de escritura única en el mundo, con retos literarios nuevos cada vez para entre cuatro y ocho participantes. Con público, música y performers.

Foto: Mar Perla

Participantes escribiendo en el Casino Literario

Casino Literario

Creado en 2018

Una instalación de juegos literarios repartidos por un espacio abierto. Cada persona elige a qué prueba se somete: ordenadores, papel, pizarras y máquinas de escribir.

Foto: Víctor Hondartzape

Texto proyectado sobre las fachadas de una plaza, con público y banda en directo, El Carmel, Barcelona, 2019

Graffitext

La versión de exterior

La escritura en vivo sale a la calle y ocupa los muros de la ciudad, convirtiendo la sesión en una experiencia visual a través del videomapping. La palabra escrita dialoga con el paisaje urbano y la arquitectura.

Talleres

Formación

Talleres de escritura improvisada y colectiva para todo tipo de públicos, con especial atención a jóvenes y estudiantes, en universidades, escuelas y festivales.

Estables, adaptables y todavía creciendo.

Algunos formatos llevan una década en pie. Los seguimos adaptando, y seguimos inventando nuevos. Son formatos que se adaptan a cualquier tema y espacio, pues siempre procedemos de forma creativa, no mecánica.

Ver escribir en la pantalla de un cine. Improvisar textos en una función teatral. Proyectar relatos en el muro de una iglesia o en una muralla romana. Cada lugar es una oportunidad para reinventar nuestra forma de entender la escritura.

Las sesiones duran entre 45 y 120 minutos y funcionan en cualquier idioma. Se han hecho para treinta personas y para quinientas, en sala y al aire libre.